En este espacio se incluirán diferentes materiales tales como estrategias, artículos, técnicas, videos, entre otras herramientas para poder compartir visiones sobre las diferentes maneras de poder analizar a la matemática y su enseñanza.

I.- Gamificación; tendencia en la educación del siglo XXI

El juego es una forma de pasar el tiempo y divertirse, que puede ser empleado para favorecer el aprendizaje; la gamificación, el juego serio o el aprendizaje basado en juegos, son términos que en ocasiones tratamos como iguales, pero existen diferencias entre ellos: La Gamificación es la aplicación de principios y elementos propios del juego en un ambiente de aprendizaje con el objetivo de mediar en el comportamiento, aumentar la motivación y fomentar la participación de los estudiantes (Observatorio de Innovación Educativa del Tecnológico de Monterrey, 2016). Esta técnica es diferente del Juego serio: que consiste en juegos tecnológicos diseñados con un propósito educativo e informativo, por ejemplo, simuladores o juegos para crear conciencia (Dicheva, Dichev, Agre, & Angelova, 2015), mientras que el Aprendizaje Basado en Juegos suele emplear juegos que ya existen, con mecánicas prestablecidas que se adaptan para que exista un balance entre la materia de estudio, el juego y la habilidad del jugador para retener y aplicar lo aprendido en el mundo real (EdTechReview, 2013). ¿Por qué usar dichas técnicas en el aula? Cuando los participantes enfrentan a un reto y no pueden superarlo, no se lastima su autoestima o motivación; vuelven a intentarlo una y otra vez, diseñando y empleando distintas estrategias de solución, esta dinámica permite que los jugadores obtengan nuevos conocimientos, desarrollen nuevas habilidades, e incluso cambien sus actitudes. El rol del maestro al implementar esta técnica, no es solamente crear actividad divertida; sino que debe armonizar los elementos de juego con una guía de actividades que resulten atractivas y desafiantes, orientando la experiencia del alumno hacia el desarrollo de competencias : ¡ A jugar se ha dicho! Referencias Observatorio de Innovación Educativa del Tecnológico de Monterrey. (Septiembre de 2016). Recuperado de https://observatorio.tec.mx/edutrendsgamificacion Dicheva, D., Dichev, C., Agre, G., & Angelova, G. (julio de 2015). Gamification in Education: A Systematic Mapping Study. Educational Technology and Society, págs. 75-88. EdTechReview. (2013). https://edtechreview.in.
ESTRATEGIAS PARA LA ENSEÑANZA DE LA MATEMÁTICA
Intentar innovar dentro del aula es una de las tareas más difíciles debido a que no es sencillo planificar nuevas estrategias para diferentes generaciones. A continuación, se presentan algunas investigaciones que toman como referencia nuevas estrategias para el desarrollo de temas complejos como las sucesiones o incluso la utilización de un enfoque centrado en proyectos para incentivar a los docentes a que se apropien de estas técnicas.

- En el marco de la Cumbre Mundial para la Innovación en Educación en su edición 2014, (WISE es una plataforma internacional para el debate y acción conjunta hacia nuevos enfoque educativos, constituida por la Fundación Qatar en 2009), se realizó una encuesta a 645 expertos sobre lo que puede ser el panorama de la educación en el 2030, en su opinión se estima que:
- Los contenidos online serán la principal fuente de conocimiento, por encima de las instituciones educativas o el entorno del alumnado.
- Las clases magistrales desaparecerán y se consolidarán metodologías como el flipped classroom.
- El estudiante será un ciudadano global que busca en el aprendizaje un modo de responder a alguna necesidad del entorno.
- El currículo tendrá más contenidos personalizados a la medida de cada alumno, será más cara y a lo largo de la vida.
- Las clases magistrales desaparecerán y se consolidarán metodologías como el flipped classroom.
- El estudiante será un ciudadano global que busca en el aprendizaje un modo de responder a alguna necesidad del entorno.
- El currículo tendrá más contenidos personalizados a la medida de cada alumno, la educación será más cara y a lo largo de la vida.
- Las habilidades personales o prácticas serán más valoradas que los conocimientos.
- Los horarios serán más flexibles, desdibujándose fronteras entre colegio y hogar.
- Las aulas serán diáfanas, mobiliario con ruedas para fácil movimiento y se requieren muchos enchufes para trabajar con dispositivos electrónicos al igual que una buena red wifi.
- Así los docentes debemos prepararnos para los retos que plantea la educación
- Referencias: El mundo. (21 de 10 de 2014). Así será la escuela en el 2030. El mundo. Recuperado de https://www.elmundo.es/espana/2014/10/21/54455 b9f22 601d22738b458e.html
- Más sobre Flipped learning: https://flippedlearning.org/wp-content/uploads/2016/07/FLIP_handout_FNL_ Web.pdf
La organización sin fin de lucro TED (tecnología, entretenimiento, diseño), creó las charlas TED TALKS, en las que expertos en un tema, exponen ideas innovadoras en 18 minutos o menos, los temas que se tocan son diversos, uno de ellos es la educación, así los docentes podemos inspirarnos y motivarnos para innovar en nuestra práctica educativa.
Las neurociencias han avanzado a gran velocidad durante el último siglo (a partir del descubrimiento de la ramificación de las células nerviosas y sus conexiones), no obstante estamos lejos de saber exactamente como funciona el cerebro, pero aquellos que nos dedicamos a la enseñanza debemos incorporar en nuestra pedagogía lo que sí se sabe acerca de “cómo pensamos” e incluso “cómo sentimos”. De acuerdo a la teoría de localizacionismo cerebral, la actividad matemática se concentra en los lóbulos parietal (principalmente en el surco intraparietal y región inferior) y frontal, dicha área puede describirse como un “módulo numérico” es innato, lo que explica que los bebés puedan reconocer numerosidades pequeñas: hasta 5, de ese número en adelante se requiere adquirir la habilidad de reconocimiento culturalmente, las tareas complejas de procesamiento matemático requieren la interacción simultánea de varios lóbulos del cerebro: para resolver un problema aritmético se requiere un esfuerzo continuo que involucra procesos mentales como atención, memoria, organización de ideas, comparación, análisis, razonamiento, seguir pasos, toma de decisiones, etc., así debemos saber qué áreas estimular para optimizar el aprendizaje (Fernández Bravo, 2010). También debemos tomar en cuenta el proceso de desarrollo del cerebro; la tasa de crecimiento es variable a lo largo de la vida del individuo, siendo mayor en la etapa fetal y los primeros años de la infancia que en la adolescencia (lo que implica también mayor maleabilidad) y aproximadamente a los 25 años se logra el máximo volumen (en función de un proceso progresivo de proliferación neurológica), la evolución de la corteza depende de la forma en la que el individuo usa el cerebro en estas etapas (el aprendizaje de las matemáticas a lo largo de la historia ha conducido también a un cambio en la estructura cerebral), más al llegar a su máximo desarrollo no se pierde totalmente la plasticidad (en función de un proceso regresivo por la muerte de neuronas y pérdida de conexiones), gracias a lo cual pueden redistribuirse las funciones que usualmente realizaría una zona determinada si esta sufriera algún daño y lo que permite que también en la etapa adulta se pueda aprender, aunque con ciertos límites (Radford & Andre, 2009). Las matemáticas son una ciencia que que aunque en sus principios surge para representar y resolver problemas de la vida cotidiana, se centra en un objeto de estudio intangible, y con el paso del tiempo ha aumentado su nivel de complejidad y de abstracción (del manejo de la cantidad y las figuras al desarrollo de la aritmética y la geometría, el álgebra, geometría analítica, cálculo, topología, estadística, etc), en particular el álgebra, que generaliza la cantidad, requiere un pensamiento abstracto por lo que debe elegirse la etapa adecuada de madurez del individuo para su enseñanza, el investigador Quin y otros (2004), señalan que el momento ideal es la adolescencia; de 11 a 12 años (con base a resultados de estudios de imagen de resonancia magnética en adolescentes y adultos ante la práctica de solución de ecuaciones), aunque desde los 7 u 8 años se pueden introducir conceptos algebraicos sin recurrir al simbolismo.
- Otras consideraciones importantes derivadas de las neurociencias son (Fernández Bravo, 2010):
- Favorecer la comprensión de los conceptos abstractos de esta rama del conocimiento mediante interacciones con el mundo físico: matematización, ya sea por adaptación (aplicar su conocimiento a la realidad), modelización (estudiar la realidad creando modelos con sus conocimientos matemáticos) o resurgimiento (reconocer el comportamiento de realidades).
- Mejorar la memoria a largo plazo al activar distintas funciones cerebrales de modo que se registre más información, esto no puede darse con una clase meramente expositiva, sino que deben realizarse actividades desafiantes y estimulantes.
- Manipular materiales estimula la actividad cerebral por medio de las conexiones nerviosas de las yemas de los dedos, implicando a ambos hemisferios cerebrales, logrando así una mejor comprensión de los conceptos abstractos desde sus distintos registros.
- Entender que error no es lo mismo que mal razonamiento, muchas veces en la transición de la aritmética al álgebra se presentan errores que se basan en aciertos lógicos (por ejemplo la concatenación en aritmética implica suma, mientras en álgebra implica multiplicación), por lo que debe favorecerse que los alumnos encuentren las causas de sus errores y puedan realizar os ajustes necesarios.
- Comprender a las emociones como detonadores u obstaculizadores para el aprendizaje, por ejemplo Paul MacLean considera que tenemos 3 cerebros interconectados (reptiliano, límbico y neocorteza), el primero se activa si no se satisfacen las ncesidades básicas de supervivencia y el segundo con las emociones, solo cuando estos dos están en “calma”, puede activarse la neocorteza, siendo responsable de las funciones cognitivas más complejas.
- Referencias:
- Fernández Bravo, J. A. (2010). Neurociencias y Enseñanza de la Matemática. Prólogo de algunos retos educativos. Revista Iberoamericana de la Educación, 51(3), 1-12.
- Quin, Y., Carter, C. S., Silk, E. M., Stenger, V. A., Fissell, K., Goode, A., y otros. (Febrero de 2004). The change of the brain activation patterns as children learn algebra equation solving.Obtenido de https://www.pnas.org/content/101/15/5686
- Radford, L., & Andre, M. (Julio de 2009). Cerebro, cognición y matemáticas. Revista latinoamericana de investigación en matemática educativa, 215-250
